Te llevo conmigo, en mí, junto a mí
pensando en ti
me alejo
y miro en la distancia
reconozco tu tiempo y el mundo
que tejías
hilos
reconozco el miedo y su textura
la huida
la sombra que intimidaba el jardín
los astros y en su azul
la fractura
reconozco el allí (ahora)
la erosión de la lluvia
el vulnerable alivio de la aurora
ella en mí
mientras el mundo y sus hilos
giran
Vulnerable es el sueño
ResponderSuprimirque quebrándose al filo
sin piedad de la aurora
se desangra vertiendo
la calma que aletarga
la herida de saber
quebrado para siempre el espejismo
de la última esperanza.
Ya ves, también es vulnerable la noche.
Besos.
Si que es un alivio la llegada de la aurora, aunque a veces vulnerable, cierto.
ResponderSuprimirHay un eco en este poema que resuena en mi ninterior. No se explica, se siente, y esa es la grandeza de la poesía que escribes.
Besos, Elsa, muchos
Siento el tintineo de la aurora que avanza entre verso y verso. Una aurora que pone fin, seguramente, a una larga noche. Abrazos.
ResponderSuprimirMi querida Elsita: A veces tenemos la sensación de que ese mundo gira y gira a una velocidad tan increible que querríamos bajarnos y otras, que esos hilos se tejen independientemente de nuestra voluntad pero fíjate bien que son sensaciones nuestrasproducidas por unos determinados momentos vitales pero que no se ajustan a la realidad.
ResponderSuprimirEl mundo girará a la velocidad que nosotras queramos y llegará el momento en que seremos nosotras las que hilaremos y eso será cuando llegue nuevamente la aurora. ¡Que llegará!
Brisas y besos, Elsita.
Malena
Abrazos a todos. Muchos.
ResponderSuprimirElsa preciosoa......hay hilos invisibles que mueven las marionetas que somos, o quizás somos nosotros los que percibimos la existencia de hilos inexistentes cuando no podemos controlas como quisiéramos.
ResponderSuprimirMil estrellas de alegría.....
Sherezade