domingo, 13 de diciembre de 2015

el vulnerable alivio



Allí donde la aurora acoge
a los vencidos
allí
remontas cada muerte
cicatrizas
el golpe de la tarde

Es fugaz el alivio

El día
           implacable
condena al vulnerable.

domingo, 27 de septiembre de 2015

desapareces


Porque fuiste y eres
de la espuma
desde siempre
cuando te pienso cerca…
desapareces
solo soñarte
desapareces

Y me quedo en la orilla
de tenerte
y es el frío otra vez
si la espuma te nombra

desapareces

Quienes nos salvan




Del ruido aquel que hablabas
De aquél
Esperé el grito

De la voz callada que acechaba
De aquélla
Aguardé el grito

Pero solo fue chillar
Decir cien tonos más
No fueron gritos

sábado, 25 de junio de 2011

Des-habitada


Nadie diría
que en su interior habitan
dos manos cansadas de acariciar sombras.
Nadie ve el aliento del moho
que florece en las paredes
ni el último grito en la tela de araña;
tampoco el polvo sobre el suelo
sin las huellas
porque,
para quien entra,
todo está en su sitio:
la voz que se repite en sus carencias,
el gesto que se inventa
tejido cada noche en duermevela.

Este olvido se escribe cerca
y es la distancia mayor en cada letra.
Tan sólo,
a veces,
una palabra
articula compañías de la infancia,
deambula los pasillos de la casa
nombrando el corazón de cada estancia.

Nadie diría
que en su interior habitan dos manos
s  o  l  a  s.

domingo, 5 de junio de 2011

a cientos


A Alba

He contado cadáveres a cientos:
En el camino nuevo, ribeteado de abetos,
un hombre y una mujer miran desiertos.
No hay espera a su regreso y en las arrugas del tedio,
una soledad oscura yace en silencio.
Un silencio cruje y grita en el andén de aquel metro,
una cartera, corbata, sombrero, un traje negro,
las ataduras que firman, en el verano, su invierno.
Dos pasos hacia el abismo liberarán sus secretos.
Un secreto sin papeles, en la escalera al infierno,
se apoya en la balaustrada; creyó en el cielo
aquel día que secaba sus sudores con el sueño
de otros vientos.
Otros vientos no liberan su adicción al blanco vuelo,
de sus venas borbotean promesas, futuros huecos,
gotas de sangre que hieren las huellas en el cemento,
he mirado cadáveres a cientos.


Mas hoy he visto la vida en tus ojos caramelo,
en tu piel recién pintada, en tus bracitos y hoyuelos,
en la nana que te cantan los labios que ayer me dieron el aliento.


Tránsito de ausencias. 2008. 

miércoles, 18 de mayo de 2011

si tuviera



Si tuviera que salvar yo salvaría
la tarde del quince de noviembre
de aquel año de lluvias en agosto
y de nieves en abril
antes del beso

si tuviera que arrojar, arrojaría
las catorce mañanas anteriores
la prisión de sus noches y el silencio
pétreo atril
de la voz y el desencuentro

si tuviera que guardar yo (a)guardaría
lo que nunca nos dijimos en el verso



domingo, 8 de mayo de 2011

mudanza



Detrás de cada puerta hay una muerte
Siempre hay una muerte tras la puerta
Al entornar
Y hay un miedo ancestral de zapatos viejos
Y un camino nuevo por usar
¿Seré nada?
¿Todo luego…?
Un sudario de preguntas lego
Un entierro en la ciudad
Y el miedo tras el duelo
La vida en un pañuelo
Plegada sin piedad
Y un hatillo de instantes por salvar


.

lunes, 2 de mayo de 2011

incrédula




Que no me creo nada
ni la guerra ni Irak ni Osama
que es gris el alimento
y es el líquido elemento
el que enciende la proclama.

Que no me da la gana
de tragarme su argumento
que ahora resulta que el muerto
que siempre quiso ser rana
en el fondo de este cuento
se pudre en agua salada
no vaya a ser que algún lerdo
de la CIA o del Gobierno
regurgite este misterio
y conozcamos su cara

Que no, que no me lo creo
o al menos, la duda albergo:
como al amigo de Rafa
m’a azotau el escepticismo
del Laden y del Obama.

(¿por qué…?)

Y si no lo "verso", reviento.
 

martes, 26 de abril de 2011

primer amor



¡Llamaste tan temprano!

Aún caminaba descalza deshojando pétalos,
inflorescencia amarilla que decía sí,
siempre que sí cuando pasabas.

Ella tenía un aire de melancolía,
un azul bajo su piel
                                pienso que la ojera se sucede
                               de los ojos que más quieres

y un deseo de velas desplegadas.

Llegaste de repente,
no sabía de ti y de si… apenas nada,
pero aprendíó a interpretar
las miradas que huyen de ser miradas
y el rubor cereza, semáforo del amor
que te nombraba.

Ella tenía una cascada de agua limpia,
un mar por estrenar
y una antigua canción por marejada.

Temprano la llamaste,
la tarde de repente...
y la noche, en su casa, la esperaba.

jueves, 21 de abril de 2011

viajero... de la vida



Siempre el viaje.
No reposan tus alas
perpetuamente abiertas.
A pesar de las nubes, en la niebla,
más allá de su gris
un rayo de luz te nombra.
No hay quejas ni lamentos,
viajero de la vida,
ni estación que distraiga tu horizonte.
Del andén han partido
trenes de esperanza
en las noches de plomo
como lluvia.

Y todo se sorprende cuando pasan
y todos se preguntan
¿de dónde tu coraje?
¿hacia dónde la lucha...?

También mis ojos, ahora secos.