miércoles, 29 de diciembre de 2010

Dos lunas

Acuarela de Aída Corina. Diciembre 2010.


Tal vez el amanecer traiga las luces
mas en esta sombra noche me proclamo
y no existe más azul que la inocencia
de lo que puedes ver y llorarán mi ojos

y mientras tu sueño se revela
escribo
el silencio
que conozco
la soledad
que acuno entre mis letras
el frio
que alivio tras la puerta
en este mundo tuyo
de lunas en diciembre

sábado, 4 de diciembre de 2010

El Regreso


Desde lo alto, a unos cien metros, se divisaba la silueta brumosa de la casona familiar. A la derecha, ascendiendo por la ladera, escalonadas, imaginaba, más que visualizar, las viñas secas abandonadas que se habían convertido en una frondosa maraña de hojas y sarmientos. Cerró los ojos, restó cincuenta años al paisaje y rescató el olor a fruta de la bodega, la imagen de la antigua prensa de almazara y el burbujeo del mosto que lo acompañaron en el trayecto hasta la cerca que, en el acceso principal, yacía, derrumbada, en el suelo. Qué curioso, pensó, a pesar del frío helador, la rodilla le había dejado de doler y ya no sentía el cierzo que le abofeteó la cara cuando frenó el coche y bajó la ventanilla para corroborar, sin el cristal empañado por el vaho, lo que se temía: acababa de pasar de largo el desvío. Con un gesto brusco, había puesto la primera marcha, girado el volante y retrocedido hasta la señal de cruce que, emboscada entre las ramas, no había visto.

Se sentía bien, ágil, extrañamente ligero, casi como el día en el que, tras su larga y casi obligada convalecencia, había decidido salir a la calle no sin antes mantener una discusión con su hija que, en un estado de histeria y lágrimas, le recriminó su egoísmo e irresponsabilidad añadiendo entre gritos si había olvidado su grave enfermedad, ¿quieres preocuparnos todavía más…?. Pero él, que estaba enloqueciendo entre esas paredes que no eran las suyas, tomó la firme decisión de echar el primer pulso. El segundo sería mucho más controvertido y ruidoso: regresar, después de la Navidad, a la vieja casa, herencia de su abuela y de la que, su hijita, su interesada hijita, lo había secuestrado hacía ya dos años.

Tanteó el bolsillo del abrigo e introdujo la mano sintiendo el tacto de la cinta de terciopelo rojo, ahora desgastada, que su abuela había anudado al anillo de la llave de la puerta lateral, para que no te confundas, le dijo, despistado. El recuerdo de su rostro, pálido, limpio, que contrastaba con el olor a humo gris de su ropa, lo transportaron hasta el punto de perder la noción del tiempo y del espacio y se descubrió, sin saber cómo, atravesando el quicio de la puerta de acceso a la cocina. La visión de una rama de acebo, aparentemente recién cortada, en el vano, atada a un trozo de cordel, lo desconcertó y mientras pensaba que, tal vez, algún indigente había estado pernoctando en el viejo caserón abandonado, un aroma a castañas asadas y la voz de una anciana en la penumbra le dieron la bienvenida, acércate hijo, siéntate sobre mis rodillas ¡me tienes que contar tantas cosas! ¡hace tanto tiempo que te espero...!. El espanto le paralizó; se pellizcó el rostro una y otra vez con la mirada fija en la diminuta mujer que ahora, iluminada por la lumbre, no dejaba de sonreír.

****
En el arcén, a escasos metros de la señal de cruce, el camionero gemía y temblaba. Frente a él, uno de los guardias le instaba a soplar en el alcoholímetro mientras juraba y perjuraba que no estaba ebrio, que el Audi, tras una brusca maniobra, había invadido la calzada.
A unos diez metros de la escena, un hombre, cubierto por una manta, tentaba con los dedos una llave de hierro con una cinta roja exhalando el último suspiro.

jueves, 18 de noviembre de 2010

pantone

Acuarela de Aída Corina


Te pinté con mis pinceles, mis colores y mis sueños
Cansada de tanto gris dibujé de azul tu cielo
De rojo tu corazón, de un rojo sangre, de fuego
De verde oliva el camino que antes fuera ceniciento
De malva, la luna llena celosa de nuestros versos
En las sábanas estrellas del sudor de nuestros cuerpos
De un rosa casi afectado pinté la tarde y su lecho
Anaranjadas las nubes, amarillos los senderos
La sonrisa de tus ojos, de ámbar y caramelo
Y el vuelo que tanto anhelas ... del color de los deseos.

(2007)

jueves, 11 de noviembre de 2010

Haiti's


Hay tanta muerte en esta muerte
tanto estertor
tanta caída
que la muerte
como crimen
se bautiza
con la sangre sin voz
bajo las ruinas

Esta muerte a galope del aullido
esta sima de hambruna y de miseria
este fango que más allá del labio
espesa el corazón en la garganta

Esta muerte
de tanta
muerte viva

jueves, 21 de octubre de 2010

Ashia




sólo conozco el canto del cuclillo
la luz de la luciérnaga
en las noches de agosto
el sonido monótono del grillo
y el del sauce que agita el viento


Es difícil descubrirme en tu desierto
y en la selva distinguir los alaridos
de la presa que lucha entre las fauces
del león hambriento


pero ese sol que abrasa, cuando cae la tarde,
corona el mismo mar visible en cada orilla
y tu dios anochece como anochece el mío
y el silencio es silencio, en tu cara, en la mía

soy desde el instante en que tú me miraste
eres cada rostro que no supe escribir; y el niño
que ahora besas, en el parque de mis juegos,
enredado en el velo, es la niña que fui


en el alma del fuego, quemaremos el miedo
con él inmolaremos cada norte y su sur
sentiremos el aire que no entiende fronteras
beberemos el agua que no sabe mentir

será en la misma fuente
será el mismo verano
será la misma lluvia que soñaste en abril


cántame las estrellas al son de tus paisajes
cuéntame de la arena… del barro ya leí
háblame de esa luna
que asoma en los timbales
que ríe en tu cintura
guitarra de marfil



viernes, 15 de octubre de 2010

...



Qué te voy a contar si no sucede nada...
cerca de mí, digo...

a mi lado amanece la misma hora
y anochece siempre
de costado

qué te voy a decir si todo lo conoces...
de mí, digo...
si sabes la respuesta de antemano
si asientes la pregunta
cuando hablo

por eso me voy lejos
tantas veces
a la vuelta de la esquina
.................a por tabaco
y demoro el regreso
y equivoco los pasos
y viajo hasta el jardín
................de ti deshabitado
y le hablo al silencio
para amueblarlo

qué te voy a decir, qué contarnos
si nos sabemos todo
si nos decimos todo
aun sin hablarnos

domingo, 10 de octubre de 2010

Espero




sólo espero que brote el poema
y esperando el deshielo
la voz
, imperceptible, asoma

en esta quietud se arma
la fiera
que lucha el acoso
de un silencio
cueva
mentira del sol que a
bofetadas
ciega

sólo espero que ascienda la boca
en este desorden y caos de lenguas

sólo espero que vuelva

viernes, 16 de julio de 2010

Feliz verano, felices vacaciones.



Mi padre, hermanos y hermana, en la playa de Gros, Donosti. Fotografía realizada por mi abuelo Enrique.


Cambiaré las líneas amarillas de esta tarde
de fuego y de nostalgia,
por el cielo y el agua que adormece
con su ir y venir
esta batalla.
Por un tiempo seré cual derrotado,
hincadas las rodillas,
abiertos los brazos,
entregada a tu condena
que no es otra,
que salvarme con tu brisa
del naufragio.

Por un tiempo, una tarde, unas horas…
frente al mar, cada verano,
me desarmo.


FELIZ VERANO, AMIG@S.

UN FUERTE ABRAZO.

Mares del Norte... mares del Sur...

sábado, 19 de junio de 2010

Escribiendo con...Malena




ESCLAVA DE UN CUENTO

Una y otra vez anochece
y en la luna nombro el sol que deseo.
Cegada en su brillo,
invento caminos y en ellos me pierdo.
El lirio es la rosa,
perfume de cuentos
que brotan de noche
cuando el alma sola teje los secretos.
El río no es río, el mar…
sólo un sueño.
Mas yo me descubro
venciendo en sus aguas, recuerdos, momentos.
Rescato su rostro, le pinto los ojos,
esbozo los besos,
oigo las palabras
que nunca existieron.

La noche es cautiva del día que anhelo,
yo esclava de un cuento.
La luna no alumbra paisajes de hielo.

Elsa


(Tránsito de Ausencias)


Cuando en la noche metida en la cama cierro los ojos, se abren las puertas que conducen al sueño. Al sueño que toma vida, al sueño que es poesía, donde las flores lucen sus pétalos de infinitos colores y bailan al compás que les marca el viento.

Las preocupaciones no tienen cabida, no tienen pase de entrada y allí río, y allí bailo, y allí mi alma se confunde con el agua que cantando salta desde las rocas bajando por el sendero.

El lirio es la rosa y el mar es inmenso y sus palabras..., aquellas que imaginé... aquellas que no dijo, las trae la brisa y me acarician como un beso.

Es un sueño... es mi cuento..., y en él no existen... paisajes de hielo.

Malena



martes, 11 de mayo de 2010

Oxígeno


Desde más allá de mí el viento sopla
y me sigue y persigue...
locura huracanada
que empuja en la Gran Vía mi cansancio.

Lleva la calle almas en silencio
entre el ruido y el asfalto
y en su fin, perfilo horizontes,
atisbo un descanso
y me adentro en el cielo
del pulmón cercado.

Soy la pareja abrazada a la tarde,
el niño que salpica las olas del estanque,
dosel del lecho tapizado,
reflejos del dorado
que tímido alivia el aire.

Soy el rostro solitario,
la mirada perdida,
el hombre que en el banco
navega la lectura,
soy el ave de paso en busca de la rima
mientras más allá la lucha
se quiebra en las esquinas.

Cuando el viento sopla
y me sigue y persigue...
ruge la calle almas en silencio,
farolas encendidas,
regresos en la noche recién amanecida.

En Madrid, parque del Buen Retiro, a 4 de mayo de 2010.

viernes, 30 de abril de 2010

En el sueño que no duermo



En el sueño que no duermo, esta noche, hay un silencio
que armoniza el leve cimbrear de los visillos.
Por el resquicio del cristal asomo; es el aire bálsamo
que alivia la vigilia.
En el lecho, un hueco aún templado y a su lado,
el peso de las horas descansa
en tu almohada.
Las mías se agitan, me llaman por mi nombre
y confunden
la sombra con el alba.
Escribir... me aleja
y aunque el párpado duele
y la fatiga,
rescato la esencia de mi isla,
del polvo, del olvido, del jamás, del nunca:


Es mi isla
(2006)

Una barca en el mar, a la deriva, es mi isla.
Un paréntesis sin tiempo,
un espacio apartado en el silencio,
un rincón donde la luz se filtra.

En mi isla el sueño no despierta,
se ondula en el blanco de su lecho,
fresco el aire se mece en los helechos
mitigando el dolor del mediodía.

A mi isla acuden mil fantasmas
buscando en el pasado su refugio,
mas el sol derrite sus espectros
y la luna mis dedos acarician.

Sin mi isla me pierdo en la ceguera,
me ahogo en el mar de los gemidos,
me duele la soledad entre el gentío,
se quiebra mi esperada primavera.

En ella brota lo que ahora escribo.
Roza el vuelo el beso de un adagio
que es frontera,
en el umbral,
de la tormenta.

miércoles, 28 de abril de 2010

Olvida


Ha despertado la noche y en sus brazos
me adormezco,
un ejército de huellas me persigue.
Vienen del ayer, acero en mano.

Me he sumergido en la noche,
bajo sus párpados,
y aovillada en su lecho me aletargo.
Un hilo de voz,
un hilo de viento,
un hilo de lluvia al otro lado.
Aquí,
huida de todo,
ahora,
firmo en el silencio mi cansancio
tratando de acallar con el olvido
el daño que se urdió
sin avisarnos.

No quiero regresar y te suplico
que entierres ese cráter y su abismo,
no puede explosionar una y mil veces,
no puede el corazón tanta intemperie
ni la cruz de la obsesión y su martirio.

miércoles, 21 de abril de 2010

Los tiempos se suceden

Hay veces que las orillas son
lo poco que queda del cariño de los ríos.

Nathán Yonathán
(Israel
)

Cada una de las voces aguarda tu regreso.

Cómo regresar
si ya no es el paisaje,
si callaron las tardes de domingo.
Cementaron el parque de tu infancia,
los besos a la sombra
de los pinos,
los setos que velaban el pecado.
Y el camino.
Se embarraron los paisajes,
los augurios,
la niña de las trenzas cambió
el rostro,
la boca,
su discurso.

Los tiempos se suceden y no te reconoces.

Una nota se eleva, se afina
en tu oído,
un aroma, fracción en la memoria,
sutil nombra los pasos
del exilio,
una boca deletrea,
a m i g o.

Los tiempos se suceden,
nos desandan malheridos,
los tiempos nos retornan
derrotados por el ruido.

viernes, 16 de abril de 2010

Des-conocida





Hoy ando detrás de mí, a resguardo en la coraza,
callando cuando ella grita, a rebufo de su ira,
encogida en la amenaza, deseando la partida.

Es a ella a quien conocen. Y es la desconocida.

Nos quedamos en la orilla
por si la sal
nos despierta
en medio de las heridas.

Hoy ando detrás de mí distrayendo lo que mira:
En sus ojos el desierto y los míos entre dunas
aguardando que ese sol se alivie entre la penumbra.

Es a ella a quien conocen y es la desconocida.

Nos quedamos en la herida
por si la mar
nos refleja
en el miedo de la orilla.

miércoles, 14 de abril de 2010

Cuéntame del aire


Háblame del aire
si el sol, negro, hiela
el horizonte,
si el cuervo del presente
se nutre
de despojos,
si el desaliento se nombra
entre mis ojos
y es la risa mentira
de la queja.

Cuéntame del aire
si el desamor rodea
mi cintura,
si es mi asiento el filo
de la pena
si la senda, destino
de las piedras
y es fatiga el alma
del reposo...

Háblame, dime,
cuéntame,
témplame el aire.

domingo, 11 de abril de 2010

El Viejo Roble de Malena


Me siento afortunada por haber podido compartir pequeños momentos de la gestación del Viejo Roble. Hace ya un tiempo que Malena me habló de su proyecto. Desde el primer momento me transmitió la ilusión y la efervescencia que precede a su publicación, la esperanza, la satisfacción y, por qué no, las dudas . Y llegó el día de leerlo, de tenerlo entre mis manos, de conocer el alma y los rostros del pequeño Boletus, Copelia, Valor … y por supuesto del Viejo Roble. Sabía que la humanidad de los personajes estaba asegurada. También su ternura. Y la magia de los sueños. Así fue, y en ese marco me sumergí y acompañé a Boletus y Copelia en sus andanzas por el bosque…
Mis queridos amigos: Os deseo lo mejor; a vosotros y a quien con vosotros compartió tantas horas e ilusiones.


Para todos aquellos que queráis más información sobre el libro, podéis pulsar aquí

domingo, 4 de abril de 2010

Versos marineros


No distingo el mar en los carrascales
Siempre en el velero mi rostro asomé
Yo fui marinero al amanecer

No moja la luna su rostro de nácar
No baña la estrella que ayer te conté
Seré marinero al anochecer

No mece mi sueño ni arrulla la cama
de sábanas blancas que en sedas bordé
¡Ah la caracola que al mar le robé…!
Me cuenta las olas que no navegué

Yo soy marinero del mar que soñé

viernes, 2 de abril de 2010

"Apreciemos el instante". Omar Khayám.






Os dejo unos versos del poema mágníficamente musicalizado por Arianna Savall (arpa y voz) que elegí para acompañar mi "Contigo". Y el enlace para que disfrutéis, como yo he disfrutado, de los poemas de este sabio persa medieval, Omar Khayám.

Apreciemos el instante

Un instante separa devoción de blasfemia,
un instante divide lo cierto de lo incierto;
disfruta de este instante y tenlo en mucho aprecio,
que el total de la vida suma lo que este instante.



jueves, 1 de abril de 2010

No necesito esa cruz


No necesito esa cruz al lado de mi almohada,
ni sus clavos ni su sangre ni sus espinas clavadas,
para saber del infierno
y la vida atormentada.

No necesito sus voces golpeándome la espalda,
ni sus rezos, letanías, ni sus palabras sagradas:
sé muy bien
qué es lo que callan, bajo palio, las miradas.


También sé, que al otro lado del dorado y las espadas,
hay caricias en silencio,
anónimas,
sin medallas,
que quitan clavos sin cruces,
que curan manos clavadas,
que lavan pies malheridos
.........................................sin iconos en sus aguas
que cohabitan con la muerte
cuerpo a cuerpo, cara a cara,
que calman con sus alientos
fuertes vientos, marejadas.

No puedo escuchar sus voces golpeándome la cara,
no necesito las cruces al lado de mi almohada,
ni cónclaves
ni fumatas.

(Elsa. 2006)

lunes, 29 de marzo de 2010

Pérdida


No encuentro la palabra, se ha perdido.
Me sedujo en el verso, el tuyo,
delante del grito.
Cuando la vi
alzaba las manos al delirio,
cuando la vi
palpité con ella su destino.


Una y otra vez gocé su cuerpo,
una y otra vez sentí en mi lengua
su saliva,
mordí su cintura,
cité el encuentro en su oído,
blanco desnudo donde gozar
nuestro amor,
el mío...
Mas no vino, no ha venido.

Me ha dejado herida la palabra,
sola,
muda.

viernes, 26 de marzo de 2010

Contigo



Ven, salgamos. De todo.
Fuera del paisaje y de su marco,
(deja una señal por si añoramos,
deja una señal por si volvemos).

Contigo, sí. Desde siempre.
Conmigo también, perenne.

Donde la duda tres puntos. Punto seguido
y avanzas…
y me esperas
y me aguardas.

Me quiebro; eres aliento.
Como pluma yo me elevo
después de dejar el suelo
ascendiendo
tus palabras.

Contigo, sí. Desde antes.
Desde más allá de todo…
un soplo,
p l u m a,
me elevo.




sábado, 20 de marzo de 2010

Escribiendo con... Malena


De tu vuelo anunciado


Me anuncias que te vas y callo
mientras vuelve a mis ojos el recuerdo
de tus noches insomnes,
de tus furtivos pasos,
de tu cuerpo indefenso buscando
mis manos.
Te veo en el umbral, un libro bajo el brazo,
tu carita blanca, los ojos asustados,
y como gato que huye del agua
de la noche
te escondes en mi lecho,
me miras sonriendo,
no te molesto mami, he traido
mi cuento.
Y yo, que navegaba los mares inventados
y sentía el calor de otros cuerpos escritos,
al sentirte conmigo mi atención se mudaba,
te cubría de besos
y del papel saltaba de una luna de versos
a tu cara.
Me dices que te vas y sonrío
y, aun deseando y confiando el vuelo,
mi corazón se ha encogido
y he querido dejar un trozo de suspiro
en este verso que, siempre, de esta tarde
en su vientre, concebí escrito.

Elsa.



Vuela gorrión, vuela...

La tarde va cayendo y estoy sentada sobre la hierba, apoyando mi espalda sobre un viejo árbol. Miro con la vista perdida las ramas de aquel para mí tan familiar en el que te observaba cada día, mientras mis ojos vigilaban tus primeros aleteos y el corazón se me enternecía y llenaba de orgullo cuando entre trinos, observaba tus vacilantes intentos.

Saltos pequeños con esa inseguridad del que no sabe que hay más adelante, pero tu constancia consiguió al fin hacerte volar. Pequeños vuelos para volver al nido familiar donde orgulloso piabas después de haber visto desde el aire ese pequeño mundo.

Miro las ramas y no estás, aunque sé que volverás a recordar aquellos tiempos en los que el nido era el refugio desde donde soñabas con volar.

Mi corazón es una mezcla de tristeza cuando sus ramas se mueven vacías mecidas por el viento, y ternura, porque cada vez que vuelves a visitarme te posas en mi mano y como cuando eras pequeño, te dejas acariciar.

Y yo que creí que te perdería...

Vuela gorrión, vuela...

Malena

(Dedicado a mi hijo Sergio).


martes, 16 de marzo de 2010

Peregrina de lunas




Tengo documentos que abren puertas,
que señalan la tierra,
que permiten los vuelos allende las fronteras.
Tengo en la piel el blanco de la luna,
el bronce de los soles y la sal del mar
las noches de sonrisas.

Y tú ...

Tú imploraste las puertas con ojos que vigilan,
que entorpecen los cielos,
que persiguen las alas hoy vencidas.
Tú tuviste la espera de un barco sin la brisa,
después de los espejos, reflejos de las dunas.
Tú has dejado jirones de piel en cada quilla
y tu sangre en la mar de corales vestida.
Te has rendido a este sol, peregrina de lunas,
te ha engullido ese mar que en gemidos vomita
el hijo que pariste sin nombre en esa orilla.


Tránsito de Ausencias. 2008


martes, 9 de marzo de 2010

En azul


A Malena


En azul, en el frío azul
hay una mirada tibia,
una actitud entregada
a un sueño de verano.
Y al mar.
Sólo es triste si en tus ojos
.................................. la tristeza…

Es la transparencia una invitación
al alma,
la blancura, un rayo de luna que roza
la espalda.

No, no escuches la amargura
acaso pinceladas de melancolía,
es la soledad
la orilla donde meditar la compañía.

Hay un tiempo azul antes y después
de la alegría.

viernes, 26 de febrero de 2010

Debes decir no


Debes
decir no cuando alguien tala
un árbol
cuando escupe a la aurora y apaga
tu estrella preferida
Soplar cuando la alegría se esconde
tras la nube
y lloro contigo cada lluvia
Alcanzarme el vaso cuando no llego
(una, a veces, se hace pequeña)
y darme de beber los besos
con mucho azúcar
(las bocas también se empequeñecen)
Debes quererme aunque parezca
que no te quiero
tú sabes como yo
que aun en la niebla
el mar sigue intentando las orillas
Decirme que sí, que en el invierno
hay flores
que sólo hay que aprender a olerlas
que hay música en el silencio
y que en el ruido
incluso hay notas
Volar aunque no haya viento
Saber esperar
Cerrar la puerta a la impaciencia
y abrirla cuando la calma
sostenga el cielo

Te digo todo esto para que me entiendas
Para que yo lo entienda.

martes, 23 de febrero de 2010

Hablemos

Ahora que te has ido
(será sólo un instante)
ahora que el silencio
deshace todo el ruido,
ahora que derribo
el verso enajenado
que anduvo, en el coraje,
los pies trastabillados,
ahora sé, serena,
que dos y dos son cuatro…

Ahora que regresas,
será un poema largo.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Pálida espera


Qué haremos
cuando no haya nadie en el tiempo
y el reloj no palpite el encuentro

Qué sucederá
cuando sabiéndonos tanto
los labios pierdan nuestros nombres

Qué cantarás en la ducha
qué no diré en el enfado
en dónde ahuecaremos las sonrisas
qué alegría mojaremos

Qué será de ti
cuando la mañana y la tarde y la noche
y otra vez
y nada…
y nadie

Qué será de mí
cuando el otoño y el verano y el invierno
y otra vez
y nadie…
y nada

Qué frío abrigaremos
en la pálida espera
de la muerte


miércoles, 13 de enero de 2010

Después del tiempo

Autor de la fotografía: Gonzales.




De aquellos años, los tuyos
los de querernos, querernos
sin saber, sin conocernos
aprendiendo de nosotros
destapando nuestros sueños

De aquellas horas, las tuyas
las de nunca, nunca, nunca
las de siempre aun en la lluvia
saltimbanquis de fortunas
espontáneos de la vida

De aquellos ojos, los tuyos
de aquellas manos, las mías
de aquellos labios, el beso
de aquella boca, tu risa.

Después del tiempo ejercemos
lo de querernos querernos
sorteando el nunca nunca,
sabiéndonos, conociendo
abrigando la ternura.

Siempre, siempre son
mis ojos
y tu mirada es
la mía

domingo, 10 de enero de 2010

En la noche.


En la noche soy yo.
Acaso distrae el óvalo de la luna.
Entre su encuentro y el mío
las voces del silencio habitan
y ahora en grito, en susurro ahora,
tejen firmamentos mudos,
agujas del mediodía.
La nada rebosa labios que me inspiran,
que celan entre dientes las huidas.
Nadie me cuenta,
nadie me calla,
nadie me escucha.
Y todo me habla de las lluvias.

Soy yo en la noche.
Ella acoge este silencio sin preguntar
por qué ando despeinando los días
de tanta puntualidad
en el mismo café
e idénticos rostros.
Vuelo entre sus párpados
y me hago luz perfilando el paisaje
que nunca enamoré,
que jamás gocé
salvo en el sueño.

En la noche.
Ella sabe mi desencuentro y su abismo.
Me arropa entre sábanas plateadas
y trepo su almohada imaginando horizontes
que jamás acaricié, que nunca transité
salvo en el sueño.

Soy yo en la noche.
Entre la noche y mi luna.


jueves, 7 de enero de 2010

Contarte este ruido


Contarte

qué miro
qué distraigo
si el estrépito anega el silencio
camino
qué cantos alivian los labios partidos
frío
qué temen mis manos en el hueco
olvido

mas no hay bocas que acierten este rostro mío
de versos tupidos
hilos
no hay nada que mueva el cuerpo aterido
de voces adentro

dentro
sólo

r u i d o

miércoles, 6 de enero de 2010

Una gozada ...




La Traviata de Verdi en el Mercado Central de Valencia. En mi ciudad, hace años que lo derribaron. En su lugar, una plaza, cemento y cemento... Insensibilidades Consistoriales.

domingo, 3 de enero de 2010

Si no fuera por tu nombre

Autor de la fotografía: Le Fredus Nice


Sale a la tarde
maquillado su rostro de sonrisas.
El dolor del alba inunda la casa
tras la puerta.
El sol de enero ha expirado su adiós
como un lamento.

Templado el ánimo,
presenciará la tertulia asintiendo el pasado,
buscando en sus voces
cómo y cuándo se extraviaron los abrazos,
se fingió el aire, se nublaron los ojos
que iluminaste tú cuando se miraron.

Si no fuera por tu nombre
se ahogaría el verbo en este océano,
mar desfigurado,
corriente helada
de tanto río extraño.